La anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es una forma anorexia que consiste en un trastorno del comportamiento alimentario muy grave, que incluso puede causar la muerte, caracterizado por una voluntad extrema de controlar todo alimento ingerido que a menudo, aunque puede comenzar con motivaciones de disfrutar de una buena salud, de la aparición de pudor, desagrado e incluso asco con el hecho de comer (llevarse cosas a la boca, masticar, tragar) o ser una persona perfecta en todos los aspectos, termina en una reducción progresiva de comida ingerida, y por tanto de ingreso de energía en el cuerpo, que provoca una pérdida progresiva de peso. Se produce típicamente a personas que sufren una fuerte presión ambiental y autoexigencia, a menudo acompañada de soledad y carencias afectivas.

Algunas características de esta conducta pueden ser determinadas por pautas particulares de manipulación de alimentos. En algunas personas puede ser provocada, al tiempo convertirse en una consecuencia de la enfermedad, una intensa miedo al aumento de peso. Algunos han considerado que el término anorexia es equívoco porque significa pérdida del apetito, sin embargo, las personas con anorexia acaban perdiendo completamente el apetito y ya desde los primeros momentos pierden el placer del gusto y de la gastronomía. En algunos casos, la persona que la padece puede desarrollar otras conductas autodestructivas y de alguna manera objetivadas a extraer materia del propio cuerpo, como sacarse pestañas, pelos o cabellos, rascarse excesivamente o sacarse pieles, o usar laxantes desmesuradamente, induir- al vómito. En este último caso, la persona sufre además bulimia, una enfermedad muy relacionada con la anorexia. La anorexia también puede presentarse en comorbilidad con otros trastornos afectivos, psicológicos y psiquiátricos, como estados de ansiedad o depresión clínica.

Un médico la diagnostica comparando los síntomas y lo que ve o escucha con los criterios que da el DSM-IV o Manual de la asociación Americana de Psiquiatría o bien el CIE-10 de la OMS, por ejemplo.

Etimología

El término anorexia proviene del griego y está formada por la partícula a / an (negación) más la palabra Oregón (apetecer).

Características

Se caracteriza por la aversión obsesiva a la comida, que se traduce en terror a engordar, distorsión de la imagen del propio cuerpo, falta de reglas y actitud de aparente indiferencia o negación del problema (puede ser dentro de juegos psicológicos). Se traduce en un peso inferior al 85% del considerado normal. Son frecuentes los ayunos prolongados, las dietas rigurosas, el ejercicio exhaustivo y el abuso de laxantes, diuréticos y medicamentos que supuestamente ayudan a no pasar hambre o interferir la absorción de alimentos.
Últimamente, se ha discutido ampliamente este tema, ya que determinadas actitudes modernas como llevar la ropa cada vez más apretada o la aparición de modelos de pasarela cada vez más delgadas puede influir negativamente en el ánimo de muchas jóvenes que intentan conseguir el cuerpo perfecto que la sociedad parece que pide. Según muchos psicólogos, la solución a este problema es educar a la juventud para que aprendan a escapar de esta moda basada en la obsesión por una figura delgada y enseñar a la gente a ser feliz con su propio cuerpo.

Causas

La anorexia nerviosa no sólo consiste en dejar de comer por miedo a engordar, también supone no gustarse a uno mismo, no aceptarse como persona. Se asocia la delgadez en busca de la perfección y de la felicidad. Por eso las personas afectadas limitan la cantidad de alimentos que ingieren. Se trata, generalmente, de personas introvertidas que tienden a aislarse. [2]
Además de la influencia en personas sensibles a la necesidad de reconocimiento de los mensajes y valores de la sociedad respecto a la figura corporal ideal, la tendencia a la adicción también es un factor importante. La anorexia se puede entender como un comportamiento adictivo inconsciente a causa de una autoestima herida como consecuencia de la persecución inútil de metas inalcanzables. Sería al principio un mecanismo de defensa no racional para no hacer consciente el fracaso y dolor asociado que representaría darse cuenta de la enorme diferencia entre el ideal impuesto por la sociedad. La mayoría de personas anoréxicas reconocen que su estado de desnutrición es adictivo porque satisface una necesidad emocional importante, como por ejemplo el autocontrol o la asexualidad, y los hay que para aliviar la tensión nerviosa o el estrés.
Así, el inicio de la anorexia se relaciona con la no aceptación de los cambios corporales durante la adolescencia, con un incremento rápido de peso, con cambios importantes en la vida, con complejos referentes al físico o con problemas de relación. Hay que decir también que cuatro de cada cinco casos aparece cuando se comienza una dieta de adelgazamiento sin ningún tipo de control profesional.
Cuando la enfermedad ya está avanzada se produce una distorsión de la imagen corporal: la persona se ve gorda aunque no sea así, y como "grasa" para ella es un defecto, intenta alcanzar la perfección y nunca parará de querer adelgazar.

Manifestaciones y síntomas

Referido a la comida:
Prefieren comer solos / -as
Se preocupan exageradamente por el contenido de calorías de los alimentos y por las dietas de adelgazar.
Evitan el consumo de determinados alimentos, especialmente los que llevan más grasa y calorías: dulces, pan, patatas, arroz, garbanzos, judías y otros. Cada día eliminan más alimentos, quedando solamente verduras, frutas y alimentos "light". Pueden incluso evitar los líquidos. Además pueden presentar un interés especial para la nutrición de los restantes miembros de la familia.
Se oponen a comer cantidades normales a pesar de los ruegos, recomendaciones, órdenes y / o amenazas de los familiares e incluso de los médicos.
Vomitan a escondidas después de comer.
Referido al peso:
Se quejan frecuentemente de estar grasas / hueso, aunque se está delgado.
Se niegan a mantener un peso igual o superior al valor mínimo que corresponde a su edad y altura.
Se produce una pérdida importante de peso
Aumentan la actividad física para favorecer la pérdida de peso.
Utilizan diuréticos, laxantes o hierbas adelgazantes
Se les nota la piel seca y pálida.
Trastornos psicológicos:
Presentan agresividad, tristeza y aislamiento de la familia y amigos.
Juzgan su vida bajo la visión de la imagen personal, la belleza, el triunfo ...
Se concentran en los estudios pero con más dificultades que antes.
Presentan irregularidades y pérdida de la menstruación.
Tienen frío y presentan estreñimiento.


Consecuencias

La anorexia afecta a la mayoría de los sistemas del organismo. Por ejemplo, afecta al sistema nervioso causando apatía, irritabilidad y depresión, pensamientos confusos, memoria pobre y insomnio, y se puede producir la muerte por las complicaciones médicas derivadas.  El hecho de no tener suficiente masa corporal hace que las mujeres dejen tener la regla (amenorrea), y si esto ocurre durante bastante tiempo puede volverse irreversible, aunque más tarde la mujer recupere su peso normal y la salud. En los hombres produce problemas de erección. En hombres y mujeres un síntoma de la anorexia es la falta de interés sexual.
La poca cantidad de reservas energéticas puede tener como consecuencias algunos otros efectos, como:
Mayor intolerancia al frío, ya que el anoréxico suele sentir más frío que la media de las demás personas;
Atrofia muscular, ya que los músculos y los tejidos en general necesitan proteínas y nutrientes para regenerarse;
Osteopenia y osteoporosis (pérdida de hueso).
Reducción de la calidad y del aspecto de uñas, piel y cabello; pérdida de cabello; piel seca, amarillenta y cubierta de pelo fino;
Edemas (pies y manos hinchadas);
Anemia, debido a la ingesta insuficiente de hierro y proteínas (aproximadamente una tercera parte de los anoréxicos tiene);
Afectación del sistema cardiovascular: miocardiopatía (el corazón se debilita), aparece bradicardia e hipotensión arterial; [6]
Aumento de la susceptibilidad a infecciones debido a la bajada de defensas por falta de nutrientes o leucopenia (un 50% de los anoréxicos lo padece);
Dolor abdominal en sentarse debido a la pérdida de grasa;
Puede provocar diabetes insípida; [7]
Disminución del tamaño de las encías, menor dureza dental e hipertrofia de las glándulas salivales;
Trastornos hormonales: amenorrea;
Trastornos neuorpsiquiàtrics: anorgasmia y frigidez; convulsiones, pensamiento disperso, parestesias (pérdida de sensación en los miembros).
En casos de mayor gravedad puede haber deshidratación, arritmias importantes, malnutrición grave, shock, y muerte por inanición. En España, la mortalidad por anorexia actualmente se encuentra entre el 5% y el 10% de las personas que la padecen.

Incidencia

La anorexia afecta especialmente a mujeres, aunque el número de casos de anoréxicos hombres está en aumento. [8] Actualmente en España el 90% de afectados son mujeres y el 10% son hombres. [8]
Se trata de un trastorno alimentario tradicionalmente relacionado con adolescentes, pero cada vez se detectan más casos en edades adultas e infantiles. Por ejemplo, en España hay casos de niños y niñas anoréxicos de seis años,  se calcula que alrededor del 6% de la población entre los doce y los veintiún años tiene algún tipo de trastorno del comportamiento alimentario (anorexia u otro) [8] y está en aumento el número de casos de anorexia entre mujeres de veinte y cinco a cuarenta años. [8]
La Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia calcula que un 10% de anoréxicos en España tiene al menos un familiar que ha sufrido también un trastorno alimentario.

Anorexia y bulimia

Muchos de los síntomas de la anorexia nerviosa son compartidos con los de la bulimia nerviosa; de hecho, del 30% al 50% de los adolescentes bulímicos también cumplen los criterios de la anorexia nerviosa al inicio de su enfermedad. La anorexia es menos frecuente que la bulimia  y tiene la ventaja que, al contrario de lo que ocurre en un afectado de bulimia (que puede parecer exteriormente saludable, con peso normal), la anorexia puede ser a veces más fácil de detectar por la disminución de peso que conlleva. Se estima que , entre las mujeres adolescentes y yo vas, un 4% sufren algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria y un 20% pertenece al "grupo de riesgo".

La influencia social.

En estos trastornos es importante valorar la influencia social que se ejerce, hoy en día, sobre la necesidad de adelgazar.
Por ejemplo, los medios de comunicación encontramos constantemente dietas, alimentos light, aparatos y todo tipo de sistemas para conseguir un cuerpo sin grasas. También, a través de la moda, el cuerpo ideal se ha convertido carecido de las curvas propiamente femeninas y se ha marcado una estética que masculiniza el cuerpo femenino.
Podríamos decir que hay varios consejos para prevenir los trastornos alimentarios:
En estas enfermedades es importante una buena prevención. La misma malnutrición puede deteriorar profundamente la mente de la persona afectada, por lo que cuanto más instaurada está la enfermedad más cuesta de reencontrar el equilibrio; Por ello, cambiar o preservar ciertos hábitos evitará que las personas más cercanas (hijos / as, hermanos / as ...) lleguen a sufrir algún trastorno alimentario.
Comida en la mesa y si puede ser acompañado, mejor.
Evitar tragar cualquier cosa directamente desde la nevera o por la calle, es decir, no comer a deshoras.
Comer con las personas más cercanas nos hará reencontrar la vinculación social, y así conseguir convertir el hecho de comer en un acto agradable.
Rehuir los comentarios habituales sobre el aspecto físico, sobre todo si son negativos.
Dentro de los alimentos saludables, no hacer ninguna limitación y evitar hacer reflexiones sobre dietas o alimentos bajos en calorías, ya que pueden imitar los afanes para adelgazar los padres.